O en el símil futbolístico, el típico arbitro que no te pita ningún penalti en contra, ni te anula un gol, pero que te ha destrozado el ritmo de juego con faltas tácticas origen de la dictadura de su silbato. Y de esto como buen atlético les garantizo que se mucho.
No es de extrañar tampoco ver en medios de comunicación que no son afines a tal o cual político, fotos suyas poco favorecidas, e incluso a veces deplorables. Todo vale con tal de ir minando la imagen.
La actuación que El País ha tenido con el Presidente Zapatero recientemente, desde que se aprobaron ciertos aspectos de la TDT, ha sido cuanto menos desafortunada. No se puede mantener una línea editorial en base a los intereses económicos o el cabreo del momento.
Durante semanas muchos progresistas de este país, no solo de El País, veían como el fuego amigo se unía a otros medios de comunicación frontal e ideológicamente contrarios, horadando la imagen del Presidente del Gobierno.
No me extraña que la valoración del Presidente haya descendido independientemente de la crisis mundial, porque si al ataque frontal del PP que le considera el gran escollo para llegar al poder, a los ataques de los nacionalistas que le culpan de haber perdido el poder en Cataluña y País Vasco, eso sí, le culpan de lo uno de de lo contrario, de todo. Al ataque de los medios afines a la derecha en este país, que son muchos, diversos y plurales. Se le suma El País, primero frontalmente, y ahora sibilinamente, pues mal vamos.
Muchos ciudadanos de izquierdas, progresistas, se llegaron a plantear seriamente si debían seguir consumiendo o no determinados medios del grupo PRISA con el que nunca se habían sentido incómodos, pero el Presidente Zapatero, y todos los que estamos en puestos de responsabilidad, lanzamos el mensaje de que no hay problema, si acaso un mal entendido.
Yo suelo leer/comprar diariamente varios periódicos nacionales, además de los locales de Granada. Y esta mañana para desayunar al llegar a Madrid he comprado precisa y únicamente El País, para leerlo entre la tostada y el café. Y paso la página para ver los actos de la gran fiesta por la libertad celebrados ante la Puerta de Brandenburgo, y me encuentro con una inmensa foto de los líderes occidentales, abarcando la página 2 y parte de la 3, pero curiosamente, sibilinamente digo yo, el brazo de Brown nos impide a los españoles ver a nuestro Presidente del Gobierno de España, el mismo que nos ha llevado a la primera plana internacional en sus foros más importantes, pero que para El País no era importante que pudiésemos verlo y sentirnos orgullosos de estar bien representados.
(ver noticia)
Y no será porque los fotógrafos no tiren cientos de fotos para que los medios puedan escoger la deseada. Y El País lo ha hecho, y muy mal.
Pero si mi indignación con el fuego amigo ya era considerable, cuando llego a la página 10 con la información del secuestro del Alakrana, me encuentro con una viñeta de Peridis que ahonda en la imagen que El País esta intentando transmitir de José Luis Rodriguez Zapatero, como maestro de la improvisación. Lo hicieron antes en un monográfico de economía, situándole con un timón dando bandazos.
Y me viene ahora a la mente la imagen de cuando Zapatero llego a la Secretaría General del PSOE en los muñecos del guiñol, pintándolo como Sosoman o Bambi. Una forma de presión desde los inicios que costó mucho trabajo combatir.
Señores de El País, en España vivimos muchos millones de personas progresistas que hemos crecido democráticamente con el grupo PRISA, los mismos que lo apoyamos cuando Aznar se inventó una plataforma digital para hundirlo, los mismo que lo apoyaron cuando el gobierno de Aznar y Rajoy querían meter a Polanco padre (cuanto se le añora) en la cárcel, llegando a impedirle viajar a EEUU para recoger un premio. Los mismos que ayudamos a PRISA a defenderse de los ataques viscerales del mismo gobierno con el objetivo único de hundirlo, o los mismos que lo defendimos cuando le plantaron cara los dirigentes del PP negándose a ir sus medios.
El grupo PRISA es muy importante en nuestro país y para su democracia, es muy importante para las personas que deseamos una sociedad más igual, más solidaria, más justa, más ciudadana. Pero no nos gusta, y hablo por mí, y por mucha gente del día a día, que se ponga en peligro al Presidente del Gobierno y por ende a darle la victoria en bandeja al PP, porque algunos periodistas agarrándose a la línea editorial reciente, decidan estar por encima del bien y del mal.
Todos somos importantes, pero nadie imprescindible.
Luis Salvador
Senador por Granada.
Portavoz socialista de la Comisión de Ciencia de Innovación
Miembro de las Comisiones: Mixta para la UE, Asuntos Iberoamericanos y Mixta de Control de RTVE





